COLLEJISMO nace del tiempo que dediqué a la oposición mientras llevaba un gimnasio, viviendo en la propia nave, estudiando con el ruido de las barras y discos, la música…
Y en ese camino aprendí a soportar la incomodidad, a organizar mi tiempo como un reloj suizo, y a identificar quiénes estaban de verdad a mi lado.
Aprendí que cuando te comprometes de verdad, la vida cambia.